Las escrituras son documentos que avalan la propiedad de una persona sobre algún inmueble determinado. Se trata de títulos públicos que acreditan que un proceso de compra-venta o adquisición ha sido concretado bajo los términos legales correctos.
Si estás por comprar una casa, ya sea a crédito o al contado, es indispensable que te asegures de que al finalizar el proceso de escrituración tú seas el dueño del inmueble y, para lograrlo, sólo es necesario que busques la asesoría de un notario público y realices un sencillo procedimiento ante los organismos reconocidos para tal fin. Aquí, te decimos cómo.
Según explica el Licenciado Guillermo Escamilla, Notario Público No. 243 del Distrito Federal, "las escrituras de una vivienda son como el acta de nacimiento de un bebé. Sin ellas, es como si el predio definitivamente no existiera".
Para iniciar el procedimiento, debes acudir ante una notaria y llevar los documentos que allí te soliciten: escritura anterior de la vivienda e identificación personal de ambas partes (vendedor y comprador) así como los comprobantes de actualización de pagos de impuestos. Es entonces cuando comienza la labor del funcionario.
Él tendrá que constatar la veracidad de la información emitida por los interesados. Además tramitará un certificado de uso de suelo permitido que garantiza que la propiedad es residencial, solicitará el valor catastral a la dirección de Catastro (dependencia estatal) y matriculará la casa ante el Registro Público de la Propiedad con la finalidad de determinar su situación legal.
Por otro lado, tú serás el encargado de cubrir los montos que implica todo el proceso: en la tesorería local, el impuesto sobre adquisición de inmuebles (ISAI) y en cualquier institución bancaria, el impuesto sobre la renta (ISR) así como el aviso de enajenación.
Una vez terminado todo este proceso, las partes involucradas se reúnen para firmar el testimonio y finalizar con el cambio de propietario. Durante esta etapa, el notario público está obligado a explicar detalladamente el contenido del documento. "En representación de la sociedad, el especialista también funge como testigo", explica Escamilla.
En caso de extravío
Contrario a lo que pudiera pensarse, es común que las personas extravíen sus escrituras. Si la pérdida ocurre durante los siguientes cinco años a su expedición original, es posible conseguir una copia certificada a través un notario público. En caso de que suceda después, el trámite se realizará en el Archivo General de Notarias.
Recientemente, se llevó a cabo una encuesta donde se incluyeron 12 mil entrevistas de las cuales sólo el 40% de los participantes manifestó contar con un terreno o un inmueble aunque no dispone de escrituras a su nombre.
Recomendaciones
* Mantén tus escrituras en un lugar seguro y alejado del alcance de cualquier persona.
* Procura contar con más de un copia fotostática del documento para consultarlas cuando sea necesario.
* En caso de pérdida o robo, realiza inmediatamente nuevamente el trámite.
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