Se trata de un plan de financiamiento hipotecario que permite a los mexicanos que viven en Estados Unidos comprar una vivienda en su país de origen. Ofrecen plazos de hasta 30 años y pueden ser liquidados tanto en pesos como en dólares o Udis.
Quienes viajan a Estados Unidos con planes laborales lo hacen con la intención de ofrecer un patrimonio a sus familias que, casi siempre, permanecen dentro del territorio nacional. El objetivo principal es ofrecerles una mejor calidad de vida y uno de los primeros pasos para lograrlo es adquirir una vivienda propia.
Aquellos que se encuentran en esta situación cuentan con una herramienta hipotecaria que les permite comprar una casa en México, aún estando en el extranjero, sin importar su calidad migratoria, si trabajan para una empresa en particular o lo hacen por su cuenta.
Aunque son pocas las firmas (Sofoles, instituciones bancarias) que ofrecen este producto, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) ha hecho importantes esfuerzos por difundirlo, contando con el apoyo del gobierno federal, el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros y el Instituto para Mexicanos en el Exterior.
¿Quiénes pueden tramitarlo?
Son sujetos de crédito las personas que radiquen en el vecino país del norte y que tengan una antigüedad mínima de tres meses en el mismo empleo y domicilio. Es necesario que presenten una carta firmada por el empleador indicando puesto, antigüedad, salario y datos de la empresa (teléfono, dirección, etcétera).
En caso de trabajar por su cuenta, se requerirá la declaración de impuestos del último año, los estados de cuentas bancarios o comprobantes de envío de dinero a México de los últimos tres meses.
Algunas instituciones bancarias o sociedades financieras solicitan la intervención de un familiar, de preferencia el cónyuge, que participa en el crédito hipotecario en calidad de co-acreditado, quien será responsable en caso que el titular del préstamo incumpla con las obligaciones adquiridas.
El trámite tarda de 30 a 45 días para ser autorizado
En este tipo de créditos no es requisito que el interesado habite la casa sino que puede ser para un familiar o cualquier persona que él decida.
Cuando el candidato viva en un inmueble de su propiedad deberá entregar, como parte del proceso de autorización, recibos actualizados de agua, luz, gas, teléfono o telefonía móvil. Si es inquilino que renta un departamento, es indispensable realizar una carta indicando el tiempo de estancia, cantidad pagada como arrendamiento y ubicación de la construcción.
Los trámites y pagos se hacen desde el lugar de residencia
Beneficios
Las características de este tipo de productos son similares a las que se ofrecen comúnmente dentro del territorio nacional. A grandes rasgos, podemos decir que los créditos inmobiliarios desde el extranjero financian hasta el 95% del valor total de la vivienda, no habiendo un tope final de compra.
El adeudo puede pagarse en dólares, pesos o Udis, esto beneficia al acreditado cuando hay movimientos en el tipo de cambio. La mayoría de las empresas ofrece plazos desde cinco hasta 30 años; no existe penalización por adelantar mensualidades o por liquidar el crédito antes del plazo contratado.
Además incluyen seguro de vida o invalidez total y permanente, así como seguro de daños al inmueble y programa de asistencia médica en México para el acreditado y su familia.
Especialistas en la materia recomiendan que antes de elegir un crédito como estos el aspirante debe tomar en cuenta:
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El pago mensual de la hipoteca con respecto del ingreso (como máximo 33%).
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Los gastos notarias que se estima son, en promedio, el 6% del valor de la vivienda.
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Establecer si los pagos serán fijos o variables.
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