Según estudios internacionales, estos dispositivos de seguridad pasiva reducen 75% las lesiones en la cabeza del conductor y 66% las contusiones del torso, siempre y cuando se utilicen junto con el cinturón de seguridad.
La cifra es alarmante: 1.2 millones de personas mueren cada año en accidentes automovilísticos alrededor del mundo. Es por esto que la seguridad de los pasajeros es una de las principales preocupaciones de ensambladoras y distribuidores.
Aunque en México, a diferencia de Estados Unidos, no existe una ley que obligue a los fabricantes a instalar bolsas de aire, la mayoría de unidades que circulan en el país incluye este mecanismo de contención diseñado para impedir que, en choques delanteros, la cabeza, cuello y pecho del conductor se golpeen contra el tablero, el volante o el parabrisas.
Las primeras bolsas de aire comenzaron a instalarse en los 80s
En un principio, las bolsas de aire sólo eran colocadas en el volante, frente al conductor; sin embargo, con el paso del tiempo su uso se extendió al asiento del acompañante y los costados (década de los 90s).
Tecnología de Punta
Desde su aparición, las bolsas de aire han sido objeto de múltiples críticas debido a que han causado la muerte a un gran número de personas. No obstante, los especialistas aseguran que, en cualquier caso, siempre es más seguro contar con este sistema suplementario de restricción.
Actualmente, la nueva generación de bolsas inteligentes de aire está diseñada para reducir el riesgo de lesiones mortales en caso de sufrir un choque frontal porque se inflan teniendo en cuenta la intensidad del impacto, el tamaño y la postura del pasajero, si lleva puesto o no el cinturón de seguridad y la distancia de cada persona respecto de la bolsa.
Después de analizar estas condiciones, los sensores despliegan automáticamente la bolsa de aire con mayor o menor fuerza. Incluso, pueden no activarla.
Más rápidas que un parpadeo
Al detectar la fuerza de la colisión, los sensores emiten señales eléctricas que generan una reacción química que infla automáticamente la bolsa con gas nitrógeno inocuo y la hace salir del compartimiento.
El proceso completo tarda 0.05 segundos (la mitad del tiempo que toma pestañear) y luego, a medida que el gas desaparece, la bolsa comienza a desinflarse. Para un funcionamiento óptimo, es indispensable el uso del cinturón de seguridad, de lo contrario, las personas podrían ser empujadas hacia delante durante el choque.
Cuando el impacto es moderado o cuando las características físicas del pasajero lo requieren, se activa un anclaje de seguridad que despliega una bolsa de menor tamaño y el gas sobrante es expulsado desde la caja modular por una salida de ventilación.
Por otro lado, cuando las circunstancias exigen desplegar la bolsa de mayor tamaño, el anclaje de seguridad se desengancha y la salida de ventilación se cierra.
Además, el sistema sensor deshabilita la bolsa de aire frontal del pasajero en caso de que detecte un ocupante bajo de peso.
Debido a que las bolsas de aire estás fabricadas con nylon y lubricadas con almidón o talco es que puede haber algo de humo y polvo.
Ubicación
Conductor: Dentro del volante
Pasajero: En el tablero frontal del lado del acompañante
Lateral: A los costados tanto del conductor como del copiloto. A la altura de las piernas.
Cortina lateral: En el techo y sobre las ventanas laterales. Protegen los costados del conductor, el acompañante y las personas que están directamente sentadas tras éstos.
Lo que hay que saber
Están diseñadas para proteger a personas de entre 1.50 y 2.10mts de estatura y más de 35kg de peso.
Los especialistas recomiendan guardar una distancia de 50 cm entre el pecho del conductor y el volante para que la bolsa se accione libremente.
Aunque en la mayoría de casos ayudan a salvar vidas, pueden ser muy peligrosas para bebés y niños menores de 13 años que estén sentados en el lugar del copiloto.
No pueden accionarse por error debido a que el manejo extremo, el frenado de pánico, los martillazos y accidentes menores están por debajo del umbral de activación del sistema.
No se despliegan en caso de volcadura, ni en impactos traseros.
No impiden la visibilidad a través del parabrisas ni la conducción, además las personas pueden salir libremente del vehículo.
Están diseñadas para desplegarse sólo una vez. Por lo tanto, es necesario reemplazar algunas partes del sistema para que vuelvan a funcionar adecuadamente.
¿Has utilizado las bolsas de aire de tu auto? ¿En qué circunstancias?
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